Un dia escrivi que tudo é autobiografia, que a vida de cada un de nós a estamos contando em tudo quanto fazemos e dizemos, nos gestos, na maneira como nos sentamos, como andamos e olhamos, como viramos a cabeça ou apanhamos un objeto do châo...

JOSE SARAMAGO "Cadernos de Lanzarote"

miércoles 31 de agosto de 2011

miércoles 2 de febrero de 2011

Juego de niños

Anne Siems, Red Rose, 2005

Cuando eres pequeño te transformas en una persona distinta todos los años. Suele ser en otoño, cuando vuelves al colegio, ocupas tu sitio en un curso superior y dejas atraś el letargo y el desorden de las vacaciones de verano. Es entonces cuando aprecias el cambio con más nitidez. Después no estás seguro del mes ni del año, pero los cambios continúan siempre igual. Durante mucho tiempo te desprendes del pasado con facilidad y de una forma que parece automática y adecuada. Las escenas del pasado , más que desvanecerse, dejan de tener importancia.

ALICE MUNRO, "Demasiada felicidad"

viernes 24 de diciembre de 2010

Los hermosos años del castigo

 Estudio de mujeres, Fernand Khnopff (1887). Colección Privada

A los catorce años yo era alumna de un internado de Appenzell. El lugar por el Robert Walser había dado muchos paseos cuando estaba en el manicomio, en Herisau, no lejos de nuestro instituto. Murió en la nieve. Hay fotografías que muestran sus huellas y la posición del cuerpo en la nieve. Nosotras no conocíamos al escritor. Ni siquiera nuestra profesora de literatura lo conocía. A veces pienso que es hermoso morir así, después de un paseo, dejarse caer en un sepulcro natural, en la nieve de Appenzell, al cabo de casi treinta años de manicomio en Herisau.

FLEUR JAEGGY

miércoles 22 de diciembre de 2010

La señora Dalloway

"Breakfast in the garden", James McNeill Whistler, 1880, Smithsonian Museum
...
No había nadie. Sus palabras se desvanecieron como se desvanece un cohete. Sus destellos, después de trazar un surco en el cielo, se rinden antes la noche; la oscuridad desciende y cubre las siluetas de casas y torres; laderas desoladas se ablandan y desaparecen. Pero aunque hayan desaparecido, la noche está llena de ellas; privadas de color, desprovistas de ventanas, existen más pesadamente, denuncian lo que la luz del día no llega a transmitir: la turbación y la espera de las cosas agrupadas en la oscuridad; acurrucadas todas en la oscuridad; privadas del consuelo que les brinda el alba...

VIRGINIA WOOLF

miércoles 17 de noviembre de 2010

El hombre que plantaba árboles

 "Almendro en flor", Antonio López, 1972-74

Para que el carácter de un ser humano excepcional muestre sus verdaderas cualidades, es necesario contar con la buena fortuna de poder observar sus acciones a lo largo de los años. Si sus acciones están desprovistas de todo egoísmo, si la idea que las dirige es una de generosidad sin ejemplo, si sus acciones son aquellas que ciertamente no buscan en absoluto ninguna recompensa más que aquella de dejar sus marcas visibles; sin riesgo de cometer ningún error, estamos entonces frente a un personaje inolvidable.

JEAN GIONO

sábado 13 de noviembre de 2010

Afterglow

Siempre es conmovedor el ocaso
por indigente o charro que sea,
pero más conmovedor todavía
es aquel brillo desesperado y final
que herrumbra la llanura
cuando el sol último se ha hundido.
Nos duele sostener esa luz tirante y distinta,
esa alucinación que impone al espacio
el unánime miedo a la sombra
y que cesa de golpe
cuando notamos su falsía,
como cesan los sueños
cuando sabemos que soñamos

JORGE LUIS BORGES

Un beso, Pilar.

jueves 11 de noviembre de 2010

Diarios, 1985, 1 de enero

Es una especie de sorpresa para mí, para nosotros, haber llegado al Año Nuevo. Prácticamente ninguno de los escritores que fueron mis coetáneos vive ya. Y la literatura de la que yo formaba parte también se está muriendo. Soy un espantapájaros, un cachivache destinado a los estantes de un museo, un insecto enclaustrado en ámbar.

SÁNDOR MARAI


lunes 8 de noviembre de 2010

Las aventuras del buen soldado Svejk

 War, Jackson  Pollock, 1947. MOMA New York

Los preparativos para las matanzas de gente siempre se han llevado a cabo en nombre de Dios o de algún otro hipotético ser supremo que la humanidad haya engendrado en su imaginación,

Antes de cortar el cuello a un prisionero de guerra, los antiguos fenicios celebraban un solemne rito sagrado de la misma manera que, unos milenios más tarde, lo harían las nuevas generaciones antes de ir a la guerra y matar a sus enemigos a sablazos.

Los antropófagos de las islas de Guinea y de Polinesia, antes de devorar ceremoniosamente a sus prisioneros o a las personas inútiles como los misioneros, los exploradores, los representantes comerciales o los simples curiosos, los ofrecen a sus dioses mientras ejecutan los más variados rituales litúrgicos. Como todavía no les ha llegado la cultura de la casulla, se adornan las nalgas con coronas hechas de vistosas plumas de pájaros selváticos.
(...)

En todos los países, los sacerdotes usan el crucifijo como queriendo decir: A tí sólo te cortarán al cabeza, te colgarán, te estrangularán, descargarán en tu cuerpo 15000 voltios, pero nunca habrás sufrido tanto como este.

El gran matadero que fué la Guerra Mundial no podía prescindir tampoco de la bendición eclesiástica. Los capellanes castrenses de todos los ejércitos rezaban y celebraban misas de campaña por la victoria del país que les procuraba el pan.

JAROSLAV HASEK

lunes 1 de noviembre de 2010

Indigno de ser humano

A la orilla del mar, tan cerca que podría parecer que allí mismo rompían las olas, crecía una hilera de más de veinte enormes cerezos silvestres de tono negruzco. Cada abril, cuando comenzaba el curso, los cerezos abrían sus espléndidas flores, junto con las hojas nuevas de color verde pardo y apariencia húmeda, que se recortaban contra el azul del mar. Después caían los pétalos como una tormenta de nieve, se esparcían sobre el agua, se quedaban flotando como pálidas incrustaciones de nácar y volvían a la arena...

Osamu Dazai

martes 29 de diciembre de 2009

Mantícora


 "Calliope", Marcello Bacciarelli, S.XVIII



...había empezado a leer poesía porque el profesor Schwarz me dijo que era una gran alternativa a la química. Si un profesor de química tenía en tan alta consideración la poesía, tenía que ser algo mucho mejor que las pedestres poesías que estudiábamos en clase de literatura en el colegio. Acababa yo de empezar a ver que la poesía trata de la vida, y no de la vida normal y corriente, sino de la esencia, del milagro que subyace a la vida misma.

ROBERTSON DAVIES

viernes 28 de agosto de 2009

El cuchillo de caza

"LLuvia cercana", Katsu Koshida, 2007

No tenía sueño. Mi conciencia estaba tan despejada que parecía no haber conocido jamás el sueño. A mi alrededor reinaba un silencio sepulcral. No soplaba el viento. No se oía el zumbido de los insectos, no se oía tampoco el grito de ninguna ave nocturna. El único sonido que llegaba a mis oídos era el rumor de las olas, e incluso éste era tan tenue que tenías que aguzar el oído para sentirlo.

HARUKI MURAKAMI

miércoles 19 de agosto de 2009

La maravillosa vida breve de Óscar Wao

"Merengue", Jaime Colsón, 1938, 52 x 68 cm

Sólo el oír su nombre me mataba. Hace mucho que no.
Y entonces nos quedamos allí y nos miramos el uno al otro.
En un mundo mejor, la habría besado por encima de las bandejas de hielo y ahí hubieran terminado todos nuestros problemas. Pero ya saben en qué clase de mundo vivimos. No es la fokin Tierra Media. Asentí y le dije: Te veo, Lola, y me fui pa mi casa.

JUNOT DÍAZ