Vivir para contarla
...Sin embargo, con el tiempo y las posibilidades de tener buena música en casa, aprendí a escribir con un fondo musical acorde con lo que escribo. Los nocturnos de Chopin para los episodios reposados, o los sextetos de Brahms para las tardes felices. En cambio, no volví a escuchar a Mozart durante años, desde que me asaltó la idea perversa de que Mozart no existe, porque cuando es bueno es Beethoven, y cuando es malo, es Haydn.
GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ
GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ
