martes 13 de mayo de 2008

Vivir para contarla

"La orquesta de la Opera", Edgar Degas, 1870,56,5 x 46,2 cm, Quai d'Orsai París

...Sin embargo, con el tiempo y las posibilidades de tener buena música en casa, aprendí a escribir con un fondo musical acorde con lo que escribo. Los nocturnos de Chopin para los episodios reposados, o los sextetos de Brahms para las tardes felices. En cambio, no volví a escuchar a Mozart durante años, desde que me asaltó la idea perversa de que Mozart no existe, porque cuando es bueno es Beethoven, y cuando es malo, es Haydn.

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ