lunes 14 de julio de 2008

Sangre roja y lluvia negra

"Death at the Helm", Edvard Munch, 1893, 120 x 100 cm

Había caído la noche, el mar, que mil veces en el pasado me había parecido nacer de la curva de las colinas doméstico y balneario como en las guías, no nos escatimó aquí uno solo de sus venenos: ni el borboteo de sus contrabajos rocosos; ni la estereotipia de las olas contra la orilla; ni el secular hedor de calafateos y desastres. Más aún me asustó, entrando en el pequeño puerto, descubrir a través de las puertas semiabiertas, a la luz de la vela, mujeres en círculo, sentadas sobre el suelo de pez, que con manos eternos remendaban redes.

GESUALDO BUFALINO (de Perorata del Apestado)