domingo 17 de agosto de 2008

El hijo del acordeonista

"Los bertzsolaris", Agustín de Zubiaurre, 1919

Dije que los emigrantes siempre llevan consigo una idea infantil -"Aquí la gente es mala, alló donde voy será honesta; aquí vivo miserablemente, allí lo haré con holgura"- y que de esa fantasía surgía una primera idea del paraiso. Pero que luego, al cambio de los años, un tanto desengañados del nuevo país, conscientes de lo difícil que resulta empezar de nuevo, se producía el movimiento contrario, como el péndulo del reloj que teníamos delante, yentonces era el país natal el que empezaba a adquirir rasgos paradisíacos

BERNARDO ATXAGA