domingo 24 de febrero de 2008

Guerra y paz


Me hicieron, por la guerra y por la paz, tantos reproches...Pero todo llegó a su hora...Todo llega cuando tiene que llegar para quien sabe esperar...

LEON TOLSTOI
("Retrato de Vladimir Apraskin", Nikiform Krylov, 1829, Hermitage San Petersburgo-)

sábado 23 de febrero de 2008

Tonás


Donde estén los ojos garzos
de una morenita clara
que se quiten los azules
y los negros, que se vayan.

MANUEL MACHADO
("Los melocotones y las rosas", Antonio López , 1956)

(Feliz cumpleaños)

miércoles 20 de febrero de 2008

Leer


He soñado a veces que cuando amanezca el día del juicio y los grandes conquistadores, abogados y estadistas se acerquen a recibir su recompensa -sus coronas, sus laureles, sus nombres tallados de manera indeleble en el árbol imperecedero- el Todopoderoso se volverá hacia Pedro y dirá, no sin cierta envidia, cuando nos vea llegar con nuestros libros bajo el brazo: "Mira, ésos no necesitan recompensa. No tenemos nada que darles. Les gustaba leer".

VIRGINIA WOOLF
("La lectora", Jean Honoré Fragonard, 1770-72, 82x65 cm)

domingo 17 de febrero de 2008

Tema para un tapiz


El general tiene sólo ochenta hombres, y el enemigo, cinco mil. En su tienda el general basfema y llora. Entonces escribe una proclama inspirada, que palomas mensajeras derraman sobre el campamento enemigo. Doscientos infantes se pasan al general. Sigue una escaramuza, que el general gana fácilmente y dos regimientos se pasan a su bando. Tres días después el enemigo tiene sólo ochenta hombres y el general cinco mil. Entonces el general escribe otra proclama, y setenta y nueve hombres se pasan a su bando. Sólo queda un enemigo, rodeado por el ejército del general, que espera en silencio. Transcurre la noche y el enemigo no se ha pasado a su bando. El general blasfema y llora en su tienda. Al alba el enemigo desenvaina lentamente la espada y avanza hacia la tienda del general. Entra y lo mira. El ejército del general se desbanda. Sale el sol.

JULIO CORTÁZAR
("Batalla de Cascina", Michelangelo Buonarroti, 1505-06, 75,5x130 cm, Holkhalm Hall, Norfolk)

miércoles 13 de febrero de 2008

El halcón maltés


Samuel Spade tenía larga y huesuda la quijada inferior, y la barbilla era una V protuberante bajo la V más flexible de la boca. Las aletas de la nariz retrocedían en curva para formar una V más pequeña. Los ojos, horizontales, eran de un gris amarillento. El tema de la V lo recogía la abultada sobreceja que destacaba en medio de un doble pliegue por encima de la nariz ganchuda, y el pelo, castaño claro, arrancaba de sienes altas y aplastadas para terminar en un pico sobre la frente. Spade tenía el simpático aspecto de un Satanás rubio.

DASSHIEL HAMMETT
("Night windows", Edward Hopper, 1928, 73,7x84,4 cm, MOMA New York
)

martes 12 de febrero de 2008

El hombre en busca de sentido


Pero mi mente se aferraba a la imagen de mi mujer, a quien vislumbraba con extraña precisión. La oía contestarme, la veía sonriéndome con su mirada franca y cordial. Real o no, su mirada era más luminosa que el sol del amanecer. Un pensamiento me petrificó: por primera vez en mi vida comprendía la verdad vertida en canciones de tantos poetas y proclamada en la sabiduría definitiva de tantos pensadores. La verdad de que el amor es la meta última y más alta a que puede aspirar el hombre. Fue entonces cuando aprendí el significado del mayor de los secretos que la poesía, el pensamiento y el credo humanos intentan comunicar: la salvación del hombre está en el amor y a través del amor. Comprendí cómo el hombre, desposeído de todo en este mundo, todavía puede conocer la felicidad -aunque sea sólo momentáneamente- si contempla al ser querido.

VIKTOR FRANKL
("Muchacha en la ventana", Salvador Dalí, 1925, 105 x 74,5 -Museo Reina Sofía Madrid-)

viernes 8 de febrero de 2008

Sefarad


Que Sepharad visqui eternament
en l'ordre i en la pau, en el treball,
en la díficil i merescuda llibertat.

(Que Sepharad viva eternamente
en el orden y en la paz, en el trabajo,
en la díficil y merecida libertad.)

SALVADOR ESPRIÙ
("Big spanish dinner", Miquel Barceló, 1985, 200 x 300 cm, -Museo Reina Sofía Madrid-)

miércoles 6 de febrero de 2008

Como agua para chocolate


Mi abuela tenía una teoría muy interesante, decía que si bien todos nacemos con una caja de cerillas en nuestro interior, no las podemos encender solas, necesitamos oxígeno y la ayuda de una vela. Sólo que en este caso el oxígeno tiene que provenir, por ejemplo, del aliento de la persona amada; la vela puede ser cualquier tipo de alimento, música, caricia, palabra o sonido que haga disparar el detonador y así encender una de las cerillas. Por un momento, nos sentiremos deslumbrados por una intensa emoción.

LAURA ESQUIVEL
("En la cocina", Antonio López, 1958)