miércoles 28 de mayo de 2008

La noche del oráculo

"The face of painter", Marlene Dumas, 1987, 160 x 200 cm, Colección privada

Empecé dando pequeños paseos, nada más que una o dos manzanas y luego vuelta a casa. Sólo tenía treinta y cuatro años, pero a todos los efectos la enfermedad me había convertido en un anciano: uno de esos viejales temblorosos que van arrastrando los pies y no pueden poner uno delante del otro sin mirar cuál es cuál. Incluso a la lentitud con la que me movía entonces, andar me producía una extraña y volátil sensación de ligereza, un barullo de señales confusa y fallidas conexiones mentales. El mundo empezaba a girar y dar tumbos ante mis ojos, desplazándose como una imagen en un espejo ondulado...

PAUL AUSTER

domingo 25 de mayo de 2008

Inmortalidad

"LLevando un gato", Hu Yonkgai, 2001, 70 x 69 cm

Su historia,como la de todos nosotros, empezó mucho antes de nacer. Durante dinastías, nuestro pueblo proveyó a las familias reales de sus sirvientes de mayor confianza. Los llaman eunucos, aunque nosotros los llamamos Abuelos, por respeto reverencial. Ninguno de nosotros es descendiente directo de un Abuelo, pero corriente arriba por nuestros torrentes sanguíneos, encontramos tíos, hermanos y primos que entregaron su masculinidad para que nuestros nombres no se desvanecieran en la historia. Durante generaciones se escogía a niños de siete u ocho años para castrarlos -"purificarlos", como solía decierse- y enviarlos a palacio como aprendices, para que los instruyeran en las tareas domésticas al servicio del emperador y su familia. Cuando cumplían trece o catorce años empezaban a ganarse el sustento, monedas de plata que ahorraban y enviaban a casa, a sus padres. Las monedas se guardaban en un cofre junto con un saquito de seda en que se conservaba con hierbas la prueba de su masculinidad cercenada. Cuando los hermanos de los Abuelos alcanzaban la edad casadera, sus padres abrían el cofre y sacaban las monedas de plata. El dinero permitía a los hermanos casarse con sus mujeres, las mujeres daban a luz a sus hijos, los hijos crecían y daban continuidad al apellido de la familia, ya fuera engendrando más hijos o entrando en palacio como chicos purificados. Cuando, con el paso de los años, las tambaleantes rodillas de los Abuelos ya no les permitían seguir sirveindo a sus amos imperiales, podían abandonar el palacio y sus sobrinos los acogían. No tenían que preocuparse de nada, se sentaban todo el día al sol, acariciando a los gatos que se habían traído de placio, gordos y lentos igual que ellos, y contemplando cómo los perros perseguían a las perras por los callejones.

YIYUN LI

miércoles 21 de mayo de 2008

Cometas en el cielo

"Niños con cometas", Pancho Gutiérrez Cossío, 1923, 176,5 x 111,5 cm

Me convertí en lo que hoy soy a los doce años. Era un frío y encapotado día de invierno de 1975. Recuerdo el momento exacto: estaba agazapado detrás de una pared de adobe desmoronada, observando a hurtadillas el callejón próximo al riachuelo helado. De eso hace muchos años, pero con el tiempo he descubierto que lo que dicen del pasado, que es posible enterrarlo, no es cierto. porque el pasado se abre paso a zarpazos. Ahora que lo recuerdo, me doy cuenta de que llevo los últimos veintiséis años observando a hurtadillas ese callejón desierto.

KALHED HOSSEINI

A la puta que llevó mis poemas

"Girl asleep II", Lucien Freud, 1958, 55,8x55,8 cm, Colección privada


" Algunos dicen que debemos eliminar del poema
los remordimientos personales,
permanecer abstractos, hay cierta razón en esto, pero
¡POR DIOS!

¡Doce poemas perdidos y no tengo copias!
¡Y también te llevaste mis cuadros, los mejores!
¡Es intolerable!

¿Tratas de joderme como a los demás?
¿Por qué no te llevaste mejor mi dinero?
Usualmente lo sacan de los dormitorios y de los pantalones borrachos y enfermos en el rincón.
La próxima vez llévate mi brazo izquierdo o un billete de 50,
pero no mis poemas.

No soy Shakespeare
pero puede ser que algún día ya no escriba más,
abstractos o de los otros.

Siempre habrá dinero y putas y borrachos
hasta que caiga la última bomba,
pero como dijo Dios,
cruzándose de piernas:
veo que he creado muchos poetas pero no mucha poesía. "


CHARLES BUKOWSKI

sábado 17 de mayo de 2008

Amiga

"Retrato de niña", María Antonia Dans, 1979, 103x93,5 cm -Colección Caixanova-

- Ai, meu amigo,
anda o vento rifando comigo.
- Ai, miña amada,
non é o vento, que son eu quen che fala.

-Ai, meu amor,
anda a iauga a cantarme arredor.
- Ai, miña amante,
como coidas que a iauga che cante?.

-Ai, meu amado,
anda o sol a deitarme no prado.
- Ai, miña amiga,
il non él, que son eu quen che obriga.

XOSÉ MARÍA ÁLVAREZ BLÁZQUEZ

jueves 15 de mayo de 2008

El paraíso en la otra esquina

"Idas y venidas", Paul Gauguin, 1887, 72,5 x 92 cm, Museo Tyssen-Boremisza Madrid

Recordó la impresión de aquel día en Arequipa, en el año 1833, cerca de la iglesia de la Merced, cuando de pronto, se encontró con un grupo de niños y niñas que correteaban en el zaguán de una casa profunda. "¿Es aquí el paraíso?.""En la otra esquina, señor"...

MARIO VARGAS LLOSA

martes 13 de mayo de 2008

Vivir para contarla

"La orquesta de la Opera", Edgar Degas, 1870,56,5 x 46,2 cm, Quai d'Orsai París

...Sin embargo, con el tiempo y las posibilidades de tener buena música en casa, aprendí a escribir con un fondo musical acorde con lo que escribo. Los nocturnos de Chopin para los episodios reposados, o los sextetos de Brahms para las tardes felices. En cambio, no volví a escuchar a Mozart durante años, desde que me asaltó la idea perversa de que Mozart no existe, porque cuando es bueno es Beethoven, y cuando es malo, es Haydn.

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

domingo 11 de mayo de 2008

Sputnik, mi amor

gregorio prieto muñoz. murakami"Molino de Santin, Grecia", Gregorio Prieto Muñoz, 1930, 34,7x49,8 cm

Sumire y yo nos parecíamos mucho. Ambos devorábamos libros con la misma naturalidad que respirábamos. Cuando teníamos un momento libre, nos sentábamos en un lugar tranquilo y volvíamos interminablemente una página tras otra. Novelas japonesas, novelas extranjeras, obras nuevas, clásicos, libros de vanguardia, best sellers, leíamos cualquier cosa que nos provocara excitación intelectual. Éramos asiduos de las bibliotecas y podíamos pasarnos todo el día entretenidos husmeando por las librerías de viejo de Kanda. No había conocido a nadie, aparte de mí mismo, qe leyera con tanta pasión, con tanta profundidad y diversidad, y creo que a Sumire le ocurría lo mismo.

HARUKI MURAKAMI

miércoles 7 de mayo de 2008

El elogio de la sombra

"Chikusa", Kamisaka Sekka, 1902,37 x 35,3 cm.

A decir verdad, he escrito esto porque quería plantear la cuestión de saber si existiría alguna vía, por ejemplo, en la literatura o en las artes, con la que se pudieran compensar los desperfectos. En lo que a mí respecta, me gustaría resucitar, al menos en el ámbito de la literatura, ese universo de sombras que estamos disipando...Me gustaría ampliar el alero de ese edificio llamado "literatura", oscurecer sus paredes, hundir en la sombra lo que resulta demasiado visible y despojar su interior de cualquier adorno supérfluo. No pretendo que haya que hacer lo mismo en todas las casas. Pero no estaría mal, creo yo, que quedase aunque sólo fuese una de ese tipo.

JUNICHIRÓ TANIZAKI

domingo 4 de mayo de 2008

Misterios

"Casas rojas", Erich Heckel

En el cerebro de Nagel surgía una amargura burlona tras otra. Se levantó y volvió a casa descorazonado y exaltado. Ay, siempre acababa por tener razón, no había más que piojos y quesos malolientes y el catecismo de Lutero por todas partes: Y las personas eran ciudadanos de mediana estatura en barracas de tres pisos comían y bebían lo justo, disfrutaban de su ponche y política electoral y comerciaban día tras otro con jabón de fregar y peines de latón y pescado.

KNUT HAMSUM