viernes 26 de septiembre de 2008

Una pantera en el sótano

"Piedras sobre un muro antiguo", Mordecai Ardon

Un olor muy tenue, olor de polvo plomizo, flotaba siempre sobre las estanterías de la biblioteca; era una especie de poso de aire extranjero atormentado, y sin embargo atractivo y excitante. Hasta hoy mismo me pueden llevar a una habitación llena de libros, incluso con los ojos cerrados y las orejas tapadas, y seré capaz de saber de inmediato, sin dudarlo, que está llena de libros. No es con la nariz, sino a través de la piel como percibo los olores de una bilioteca antigua, una especie de espacio opresivo, meditativo, cargado de polvo de libros, más fino que cualquier otro polvo, mezclado con suaves exhalaciones de vejez que emanan del papel antiguo y del aroma de pegamentos viejos y recientes...

AMOS OZ

martes 16 de septiembre de 2008

Tonto, muerto, bastardo e invisible


"Composition L10", Hans Hartung, 1957, Tate Gallery London

...De repente, mientras decía esto, comprendí que el mundo estaba dirigido por idiotas que habían sabido disimularlo, igual que yo. De hecho, quienes triunfaban en la vida como directores de personal o subsecretarios habían sido previamente, por lo general, hijos ejemplares y estudiantes sin tacha. ¿Por qué tanta perfección si no se tenía nada que ocultar?. Tuve, de golpe, la visión de un mundo en el que los oligofrénicos, imitándose unos a otros de generación en generación, lograban engañar con sus maneras aprendidas a la población normal, que fue depositando en ellos las labores de gobierno.

JUAN JOSÉ MILLÁS

miércoles 10 de septiembre de 2008

La herencia de Eszter



"Retrato de Maria Monnom", Fernand Khnopff, 1887, 49c5 c 50 cm, Musée d'Orsay Paris

Con Lajos, el nuevo amigo, llegó a nuestra casa una agitación novelesca. Él contemplaba nuestras diversiones rurales y nuestra manera de vivir con benevolencia, pero un ligero desprecio condescendiente. Nosotros sentíamos su superioridad e intentábamos vencer, asustados, nuestros fallos. De repente, empezamos a leer, especialmente a los autores que Lajos nos recomendaba, a leerlos con una aplicación y una humildad desmedidas, como si nos estuviésemos preparando para un examaen decisivo de la vida. Más tarde nos enteramos de que Lajos nunca había leído las obras de aquellos autores y pensadores,o que sólo las había hojeado de una forma superficial...

SÁNDOR MÁRAI

domingo 7 de septiembre de 2008

69

"Joven dormida", Giorgio de Chirico, 1947, 40 x 50 cm. Colección particular

Despiértese, que es tarde, me grita desde la puerta un hombre extraño. Despiértese usted,que buena falta le hace, le contesto yo. Pero el muy obstinado me sigue soñando.

ANA MARÍA SHUA

miércoles 3 de septiembre de 2008

Un grito de amor desde el centro del mundo


Yoko Shimizu, Portada de revista
...Pero enamorarse de alguien significa pensar primero en el otro. Si yo sólo tuviera un poco de comida, querría dártela a tí. Si tuviera muy poco dinero, antes que comprarme algo que me gustara a mí, te lo compraría a ti. Y, solo con que tú me dijeras que estaba bueno, ya se me quitaría el hambre y, si tú estuvieras contenta, también lo estaría yo. El amor es esto. ¿Crees que hay algo más importante que eso?. a mí no se me ocurre ninguna otra cosa. Las personas que encuentran dentro de sí mismas la facultad de enamorarse hacen un descubrimiento más importante que los que han ganado el Premio Nobel. Y si no se da cuenta, o si no quiere darse cuenta, el ser humano es mejor que se extinga.

KYOICHI KATAYAMA

lunes 1 de septiembre de 2008

El destinado

"The resurection", Stanley Spencer, 1924

Está en su cuarto vistiéndose, con los minutos contados, para un entierro.

Entre pantalón y zapatos, corbata y chaleco, le tientan y le sientan pensamientos jenerales, con una exijencia mayor que la otra prisa. Pero ha visto en una puerta un clavo a medio salir, derecho, brillante, justo, perfecto, atractivo de clavar, innecesario de clavar. Y tiene a mano la percha de su americana, martillo d emadera tan apropósito para clavar el clavo tentador. Deja el entierro, demora los pensamientos jenerales, coje la percha y se pone a clavar con esmero lento el clavo.

JUAN RAMÓN JIMÉNEZ
("Historias y cuentos")