"Breakfast in the garden", James McNeill Whistler, 1880, Smithsonian Museum
...No había nadie. Sus palabras se desvanecieron como se desvanece un cohete. Sus destellos, después de trazar un surco en el cielo, se rinden antes la noche; la oscuridad desciende y cubre las siluetas de casas y torres; laderas desoladas se ablandan y desaparecen. Pero aunque hayan desaparecido, la noche está llena de ellas; privadas de color, desprovistas de ventanas, existen más pesadamente, denuncian lo que la luz del día no llega a transmitir: la turbación y la espera de las cosas agrupadas en la oscuridad; acurrucadas todas en la oscuridad; privadas del consuelo que les brinda el alba...
VIRGINIA WOOLF

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